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BYPASS GASTRICO LAPAROSCOPICO |
Esta es mi historia, una de intensa lucha en contra de mis enemigos, los kilos de más.
Desde que era una adolescente vivía a dietas y pastillas para mantener el peso, pero llego un momento en que me cansé de depender de estas cosas para bajar de peso. Florencia nació hace 3 años y yo quede con 40 kg. de sobrepeso, eso significó, muchos kilos y penas a cuestas.
Tantas situaciones desagradables. Por ejemplo, entrar a una tienda y que te digan que no hay ropa juvenil para tu talla. Entrar a otra, lo mismo. Entrar a 10 y lo mismo. Durante tantos años.
Bueno, aparte de eso, de kilos y situaciones desagradables, me eché muchos años encima, ya que la gordura te hace ver más vieja.
Entre toda esta lucha con mi mente (depresión, complejo por la gordura y baja autoestima) decidí comenzar a buscar opciones a las de siempre, las dietas. Así fue como me comencé en la búsqueda de otras opciones. Eso me significó investigar todo lo posible respecto a la enfermedad que significa la obesidad. Conversé con varios doctores, leí todo los artículos en revistas, internet, programas de TV, documentos médicos.
Entre todas las opciones están las cirugías para tratar la obesidad. Con un alto grado de éxito. Sin asegurarlo. Con muchos sacrificios de por medio. Con varios riesgos asociados.
A estas alturas, yo había acotado mis preferencias a las opciones de las cirugías de by-pass gástrico y banda gástrica. Y había partido con la búsqueda de presupuestos para operarme.
Esto significó visitar varios doctores en Santiago. Así fue como llegamos a la consulta del Dr. Berry, buscando presupuesto para esta operación. Decidimos con mi marido que aquí nos quedábamos. Marcos nos confirmó que yo era candidata después de pasar por varios exámenes y definir que tenía los kilos demás, las enfermedades asociadas incipientes y las condiciones mentales para asumir este proceso.
Ahí comenzamos todo el proceso de posibilidades para financiar la operación con Marcelo, parte del equipo del Dr. Berry y ahí por primera vez escuchamos las palabras mágicas “facilidad de pago”.
La isapre decidió que no me cubriría la operación, porque según ellos yo tenía “preexistencia”. Aquí un dato: sobrepeso no es lo mismo que obesidad severa o mórbida. Después de una larga lucha con intercambio de cartas y documentos con la isapre y la superintendencia, el resultado no cambió y decidimos cambiarnos a Fonasa y usar el seguro complementario del trabajo de mi marido para ayudar al financiamiento.
El pasado 2 de junio 2005 me operé.
Hoy, con 42 kilos menos, soy otra, mi vida cambio, estoy feliz, me quiero más, y quiero mucho más a mi familia (marido e hijos). Recomiendo 100% esta operación. Otra cosa que me incentivo mucho fue leer esto tipo de testimonios e ir a las charlas asociadas a esta enfermedad. A las que lean esto les digo que no lo piensen más. Esta es la mejor decisión que tomaran para su vida. Acérquense a buscar ayuda.
No se trata sólo de una operación. Se trata de un cambio de estilo de vida. Se trata de una apuesta para el resto de tu vida. Se trata de una apuesta a la felicidad tuya y de tu familia.
Muchas gracias a Marcos, Marcelo y todo el equipo médico.
Un beso. Pamela.
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