Lidia no tiene muchas posibilidades de ver televisión, debido a su trabajo, reconoce que un día tuvo la suerte de ver en un matinal una entrevista al Dr. Marcos Berry. Trató por todos los medios de contactarlo y pese a ser de Rancagua, llegó hasta su consulta.
En ese entonces ya presentaba varias patologías producto de la obesidad que la afectaba, como hipertensión y síntomas de diabetes.
Pese a que tardó un tiempo en tomar la decisión final de operarse, en abril de este año se realizó un by pass gástrico y a su vez, se operó vía laparoscopia de una hernia umbilical.
Lidia reconoce que esta cirugía le ha cambiado su vida en un 100 por ciento, en términos de salud, físicos y estéticos. Sin duda en su trabajo es una de las áreas donde más la ha ayudado, ya que se desempeña en ventas y debe caminar bastante. Ahora que ha bajado de 118 a 68 kilos ha notado los cambios, que han sido realmente sorprendentes y en muy poco tiempo.
Admite que su calidad de vida ha mejorado notablemente y que literalmente se ha sacado una mochila de los hombros al haber bajado 50 kilos. La gente más cercana ha quedado impactada con el cambio experimentado por Lidia, incluso hay quienes han pensado que su baja de peso se debe a que podría estar enferma.
En este tiempo ha debido cambiar su ropa o achicar la que tenía, ya que pasó de la talla 58 a la 44.
Lidia se reconoce como una mujer optimista, lo que la ayudó a tener un buen post operatorio. Ella admite que su ánimo fue requisito para lograr los objetivos propuestos mucho antes de lo previsto. De hecho, volvió a trabajar y retomó sus actividades antes de lo que se le había planteado.
Tuvo una recuperación muy rápida, y aunque sufrió algunos síntomas molestos después de la cirugía, su aspecto síquico y sus ganas de salir adelante fueron herramientas indispensables para que en siete meses haya alcanzado un peso que le permitan hacer su vida con absoluta normalidad y sin ninguna molestia.